El blog del jardín japonés

Elementos del jardín japonés: Colocación de las Piedras

Este es el aspecto más complicado en el diseño del jardín japonés, y además es el primer paso del proceso de construcción, debiendo colocarse el resto de los elementos del jardín a partir de la ubicación de las rocas y no al revés como cabría esperar en Occidente. De ahí que la calidad del diseño del jardín japonés que estemos construyendo dependerá de la disposición inicial de las piedras y de las reglas que lo determinan.

¿Cómo deben disponerse las rocas en el jardín japonés? La distribución espacial de estas es primordial para conseguir la “tranquilidad estética” en el conjunto del jardín.

La selección y colocación de las piedras en el jardín japonés a lo largo de la historia ha tenido una componente espiritual muy importante, como ya hemos visto, recayendo antaño esta labor en la casta sacerdotal. En el Sakuteiki ya se recogen específicamente los secretos de la colocación de las piedras en el jardín japonés, asignando esta labor al sacerdote (En no Enjari). Este saber se ha transmitido hasta nuestros días y aunque es un tema mucho más complejo y que abordaremos con mayor detalle más adelante, podemos establecer una serie de reglas para la disposición de las piedras en el jardín japonés.

La forma de la roca debe ir acompañada de una adecuada disposición en el suelo, ya que de lo contrario la piedra no transmitirá la sensación de estabilidad y fuerza necesaria. La disposición equilibrada de la piedra dará al jardín japonés esa sensación de tranquilidad que transmite. Los japoneses denominan con el término iwakura o iwasaku el lugar que ocupa la piedra en la naturaleza, así una vez seleccionada la roca, esta se traslada hasta el jardín y es depositada tal cual se ha encontrado. De este modo, la roca sigue mostrando esa pátina que sólo el paso del tiempo es capaz de dar, transmitiendo más al observador por este simple motivo.

 

Composición de rocas en un jardín japonés

Composition of rocks in a Japanese garden

 

La colocación de las piedras en el jardín japonés responde a una serie de normas que harán que la contemplación desde la vivienda o estancia sea sublime y entre las que podemos mencionar las siguientes:

  • Las composiciones de varias rocas se deben realizar con piedras de diferente tamaño, lo que ayudará a resaltar los distintos volúmenes y por tanto la creación de vacíos en el conjunto.
  • La utilización de espacios vacíos refuerza el diseño del jardín japonés, en contra de la tendencia occidental a llenar y recargar los espacios. La presencia de espacios vacíos despertará en el observador del jardín su imaginación, dando libertad de acción para elaborar una historia que se desarrolla en el conjunto observado, creando así un paisaje o fukei (風景) único.
  • Las agrupaciones formadas por 2, 3 y 5 rocas transmiten al observador más fuerza. La composición triangular de las piedras aporta equilibrio al conjunto, representando la relación cielo – tierra – hombre. La triada está representada por una piedra alta y alargada que representa el cielo, una mediana que corresponde a la tierra y una más pequeña que simboliza al hombre.

 

 Composición de dos rocas en un Karesansui

Set of two rocks in a Karesansui

 

  • La disposición asimétrica de las rocas o fukinsei (不均整) es una forma más próxima a la que podemos encontrar en la naturaleza, y por tanto creará en el observador una mayor sensación de tranquilidad que la distribución simétrica de estas. Fukinsei (不均整), como desarrollaremos más adelante es uno de los siete principios estéticos del zen.
  • Las rocas deben colocarse siguiendo unas reglas que permitan crear perspectiva y profundidad por muy pequeño que sea el espacio que se recrea.