El blog del jardín japonés

Origen del jardín japonés III

Con la llegada del budismo, los primitivos jardines japoneses también pudieron haber incorporado referencias a las míticas montañas, islas y mares de la tradición hindú-budista, o las islas de los inmortales taoístas, enigmáticas islas donde residían sabios místicos y que se desplazaban al sustentarse en gigantescas tortugas que velaban por su protección. Estas referencias, a menudo en forma de piedras o agrupaciones de piedra, parecen haber jugado un papel importante en el diseño del jardín japonés ya en el siglo XIV, aunque no siempre es posible saber si estas referencias son intencionales por parte del autor o simplemente el producto de interpretaciones posteriores.

 

 

Agrupaciones de rocas en el estanque del antiguo templo Motsu-ji. Este jardín

es un ejemplo de los construidos en los siglos XII y XIII para representar la

idea budista del paraíso.

Groups of rocks in the old pond Motsu-ji temple. This garden is an example of

those built in the 12th and 13th centuries to represent the Buddhist idea of paradise.

 

A partir de los siglos V y VI los japoneses se sintieron atraídos por el importante desarrollo cultural de la civilización china, lo que supuso una enorme influencia en la vida japonesa, que duró más de un milenio. Atraídos por su literatura, poesía, pintura, religión y filosofía se promovieron viajes hasta China, entonces una civilización mucho más avanzada, para estudiar su cultura y religión, viajes que alcanzaron también a Corea y en los que se importaron la caligrafía, cerámica, el bonsái (penjing en China) y la jardinería. Como consecuencia, en los jardines de estas primeras épocas, Kofun (300-552 d.C.), Asuka (552-645 d.C.), Hakuho (645-710 d.C.) y Nara (710-794 d.C.), se muestra esa influencia china en su diseño.

 

Pintura antigua japonesa

Japanese antique painting

 

Dado que tanto el budismo como el taoísmo se importaron de Corea y China, al igual que muchos otros elementos de la cultura japonesa temprana, sería razonable pensar que los primeros diseños de jardines en Japón podrían haber emulado prototipos coreanos o chinos. De este modo, registros históricos del período Asuka sugieren que un jardín diseñado por Soga no Umako (551? – 19 de junio de 626) probablemente tenía antecedentes de Corea. A finales del siglo VI, Soga no Umako hizo todo lo posible para promover el budismo en Japón. En ese momento, el clan Soga empleó a los inmigrantes de China y Corea, y obtuvo un importante avance en tecnología y conocimiento.

Casi no se ha conservado nada de los primitivos jardines japoneses. Tan sólo es posible tener una ligera idea de su aspecto, basándose en escasas fuentes escritas, así como en los datos de las recientes excavaciones arqueológicas en la antigua capital de Nara, y que han sacado a la luz los restos de dos jardines del siglo VIII asociados con la Corte Imperial, un jardín con lago y arroyo sinuoso, To-in (東院), ubicado en el recinto del Palacio Imperial y el jardín del arroyo sinuoso, Kyuseki (旧跡) encontrado dentro de la ciudad moderna.